Una muestra más del contubernio entre el estado y el capital
es la decisión del Tribunal Supremo que ante la última sentencia del Tribunal
de Justicia Europea (TJUE) del 14 de abril en la que haciendo gala de su
ambigüedad y alineamiento con el liberalismo, deja a los pies de los caballos a
las trabajadoras del sector público y no reconoce el derecho a la estabilidad
laboral.
Todas/os conocemos el interés de las empresas “sindicales” del estado, gran
parte del poder judicial, academias, centros y escuelas de formación en que el
negocio de las oposiciones no deje de darles grandes beneficios y puedan
redoblar el ya excesivo gasto que el pueblo se deja en estos vividores de la
clase obrera. No permitirán, si de ellos depende, que la estabilidad de quien
se deja la vida en su trabajo durante años, sea un obstáculo para que ellos
dejen de enriquecerse.
Pues bien, ante esta sentencia en la que no obliga al explotador, en este caso
el estado, haga fijas a las personas de las que se ha abusado durante años.
Propone tan solo reconocer la estabilidad a quien ha aprobado una oposición.
-No se tiene en cuenta la cantidad de explotadas que no ha
tenido nunca la opción, en su puesto, de cubrir la plaza mediante un examen.
-Tampoco consideran exámenes que por su dificultad, no han
aprobado siquiera las plazas convocadas.
-La cantidad de años en las que no se ha ofertado una sola
plaza.
En definitiva, consideran que una persona que lleva 20 años
trabajando, no sabe hacer su trabajo.
Esto lo único que demuestra es la complicidad del estado con el capital para
mantener su estatus e intentar mantener siempre a la clase obrera doblegada y
reprimida.
El Anarcosindicalismo siempre estará con la clase trabajadora, contra los
negocios del estado, el capital y contra una justicia que no es más que una
correa de trasmisión necesaria para mantener los privilegios de los de siempre.
FijezaYa
Readmisión cesadas/os.
Las que están se quedan.


